La entrevista telefónica

 

Hoy en día, debido a la situación de crisis que vive España, cuando se abre un proceso de selección se pueden llegar a inscribir cientos de personas. En estos casos, empieza a ser habitual que los reclutadores opten por ponerse en contacto con los candidatos de manera telefónica para hacer un primer filtro de las candidaturas y acelerar un proceso que, de no hacerse así, podría durar meses, un tiempo que las empresas, en ocasiones, no se pueden permitir perder.

 

¿Para qué una entrevista por teléfono?

La entrevista telefónica es una manera rápida de saber si un candidato cumple con los requisitos básicos necesarios para el puesto ofertado. Así, no se trata de una simple toma de contacto, sino que sirve para poner a prueba a los aspirantes y puede ser determinante a la hora de pasar a la siguiente fase del proceso.

 

En ella se puede preguntar tanto por la formación o los idiomas, como por la experiencia profesional, las aspiraciones individuales o para evaluar nuestras habilidades sociales y nuestra inteligencia emocional. En otras ocasiones, la entrevista telefónica puede ser un poco más informal, ya que el entrevistador puede querer indagar tan sólo nuestro perfil y nuestra manera de reaccionar ante la llamada y citarnos para una entrevista en persona.

 

Aun así, no debemos olvidar que las primeras impresiones también cuentan por teléfono, y por ello, debemos estar preparados por si acaso nos llaman. A continuación os damos una serie de consejos para dar lo mejor de nosotros ante una entrevista por teléfono.

 

Consejos

1. Es recomendable hacer una lista con las ofertas de trabajo a las que nos hemos apuntado. En dicha lista, deberían figurar los siguientes datos cada vez que nos apuntemos a un proceso de selección: el nombre de la empresa, la fecha en la que nos apuntamos, el nombre del puesto o de la oferta y otras informaciones que nosotros consideremos importantes. Si no llevamos un orden, puede que cuando nos llamen no sepamos o no nos acordemos de qué empresa se trata, lo cual da muy mala imagen, pudiendo pensar el reclutador que no estamos interesados en la oferta o que nos da igual.

 

2. Por otro lado, es aconsejable tener siempre a mano o a la vista una copia de nuestro curriculum actualizado y la carta de motivación que hayamos enviado, de forma que los podamos encontrar fácilmente si nos llaman. Es bueno tener estos documentos delante por si nos preguntan sobre algún dato en especial y no nos acordamos, de manera que si tenemos el CV

delante nos podemos ahorrar el susto.

 

 

3. Otra cosa que deberíamos hacer si nos llaman es irnos a un cuarto o a una zona tranquila, sin ruidos, para escuchar bien al seleccionador y que nosotros le podamos escuchar bien a él.

 

4. Es recomendable apuntarse el nombre del reclutador y su teléfono por si nos cita para otra entrevista. Por ello, debemos tener a mano papel y bolígrafo para escribir en caso de que nos tengamos que apuntar algún dato más.

 

5. Por último, debemos mostrarnos motivados e interesados en la oferta cuando nos llamen y ser claros y concisos, responder a lo que se nos pregunta y mostrarnos afables y dispuestos a dedicar ese pequeño espacio de tiempo que dure la entrevista telefónica, sin hacer comentarios del tipo: “Es que estoy ocupado”, “Mira, me pillas en mal momento”, etc.